7.8.05

CAPÍTULO 8

Martin sintió que se le caía el alma a los pies; ¡era un puto clon!. Se la sudaba lo que pudiera contarle esa guarra pelirroja, le habían arruinado la vida.
¿Cómo se siente uno cuando descubre que su vida no existe? Jamás se lo había planteado, y hacía esfuerzos para mantener la calma, ya que su cuerpo aun no respondía del todo. Decidió escuchar lo que le contaran, dándose tiempo asi para recuperarse y pasar a la acción cuando fuera el momento.

-Martin, ¿me escuchas?

La voz de Leonor ahora le irritaba, le daba asco pensar que en algun momento había pensado en follarsela. Por cierto, ¿cuánto tiempo llevaba asi?

-Oye, ¿qué hora es? Tengo la sensación de haber pasado muchas horas inconsciente.

-¿Qué importa esto ahora? Escucha lo que tengo que decirte, ya te preocuparás más tarde de estas estupideces. Como te iba diciendo, nos ha costado encontrarte, ya que al parecer alguien está empeñado en protegerte. Aun no hemos pillado al individuo que nos ha estado complicando el trabajo, pero a ti no te dejaremos escapar otra vez. Te preguntarás quienes somos, supongo...pues bien, permíteme presentarte a mi equipo.

Dicho esto aparecieron el cara de pasa y los dos gorilas rubios en la habitación, y Leonor pasó a hacer las presentaciones. El viejo arrugado era el Doctor Steven, al parecer el jefe de la operación -cosa que Martin dudaba, ya que parecía estar a punto de morir en cualquier momento, ¿cuántos años tendría ese tio?- y miembro de esa comitiva de la que Leonor había hablado antes. Los dos rubiales como era de esperar eran alemanes, ayudantes de laboratorio y encargados del trabajo sucio -de las palizas, pensó Martin-.
Todos ellos trabajaban para el gobierno americano, y formaban parte de la desviación del proyecto. Desde que Martin escapó del laboratorio habían estado siguiendole el rastro y ahora que le tenían, veía muy pocas posibilidades de escapar. Empezó a ponerse nervioso, su cuerpo empezaba a reaccionar y el sudor corria por su frente. ¿Qué podia hacer? Sus pensamientos fueron interrumpidos otra vez por la voz de Leonor:

-Doctor Steven, ¿ha comprobado que los oficiales estén en sus puestos? No quiero que haya más accidentes, vamos a llevarnos al 673 de aqui.

Sin que Martin tuviera tiempo a reaccionar, los dos gorilas ya le habían atado y se lo llevaban por el pasillo. Cuando salió a la calle le sorprendió no reconocer dónde se encontraba, la luz del sol era cegadora y le hizo cerrar los ojos. Le sentaron dentro de un coche, bastante grande, no pudo fijarse en la marca, pero juraría que era un coche muy caro. A sus lados tenía a los dos rubios, y Leonor iba sentada al lado del conductor. El Doctor cara de pasa no había subido al coche, a Martin no le gustaba nada la situación pero no podia moverse, sólo podia esperar.

No tuvo que esperar mucho, en 15 minutos llegaron a su destinación; el coche paró en una calle de la zona industrial, delante de un edificio que parecía desplomarse. ¿Qué iban a hacerle? No podian matarlo, ya que él era el sujeto de la investigación, pero ni siquiera ese pensamiento le alivió.
Entraron al edificio, que por dentro mostraba el mismo patético aspecto que su exterior. Desconcertado, miraba a su alrededor buscando alguna pista, lo que fuera, pero lo que no se esperaba era encontrarse delante de la puerta de un ascensor. ¡Un ascensor subterráneo!

-Vaya -pensó-, esto parece una película, me pregunto quienes son los malos. Y se sorprendió sonriendo por el chiste.

Al llegar al sótano, el aspecto del edificio era completamente diferente. Aquello olia a laboratorio...dios, como odiaba ese horrible olor. Andaban por un pasillo, y de algun sitio le llegaban voces. Aquellas voces...había algo en ellas que le resultaba familiar. Al llegar a la sala principal se le fueron las dudas: ¡Sara!

3 comentarios:

El inadaptado dijo...

Dawn, no se de qué te preocupabas. Tu relato es corto, pero encaja muy bien con el resto de la trama y has dejado algún cabo muy bueno para que el siguiente lo contiue.

Buen trabajo, veremos como se desarrolla la historia...

jeleal dijo...

si y por la manera de escribir. juraria que lo escribio una mujer...
sin saber que efectivamente lo escribio una mujer.

Pero va bien he"...

Libertad Artistica Absoluta T_T

Pablo de El Poste dijo...

Ya me toca el capítulo 11... En la página de EL POSTE hemos puesto como siempre el anuncio de rigor... Aunque, más bien yo lo pondría como la portada de nuestro "libro" (si es que alguna editorial le da por entrar por aqui)... incluso con título y todo... Os animo a todos los participantes y lectores a que entreis en EL POSTE y deis vuestra opinión sobre el mismo... Y ahora me pongo con el capítulo 11... que el Miércoles 23 de agosto, verá la luz... Se pone bien la cosa... Ahh y enhorabuena a los que hasta el momento habeis escrito y al organizador del juego... nos está quedando chulo, chulo... Un abrazo a todos.